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lunes, 14 de octubre de 2013

Los Rastreros.


Moises cid.

Viendo a  lo alto, como un destello en la infinidad, algo imposible. Lo sobrenatural.


Queriendo obtener lo inasible, queriendo explicar lo inefable como un soñador, de los ya extintos, deambulo queriendo… tan solo deseando.


 Un ser de penumbras que anhela el ligero roce de lo sutil. El destello en mis ojos es el unico brillo en mí.


La sonrisa del miserable que capta la magnificencia de un ser exquisito, algo maravilloso e inalcanzable. Vuelve a la ruina como algo llevadero, una vida de mentiras con anhelo de verdad.


Adormeciendome para soportar el dolor, mirando como pocos realizan lo que son, mientras me hundo en mis pensamientos para sacudirme la vida de mi espalda.


Estas no son palabras de auxilio si no el evangelio de un alma perdida, como un testimonio de quienes viven debajo, insectos humanos que viven del desecho social.


No busco lastima, ni compasión, ni siquiera una sonrisa. Vivo así, por que así quiero vivir. La mayoría se conforma en pequeños triunfos y acuarelas artísticas, yo deseaba la perfección  lo imposible. Pero este escarabajo humano que me envuelve no me lo permite. ¿Que caso tiene fingir ser feliz estando imposibilitado naturalmente para  serlo?


Ser sombrío es, en pocos, una elección. Es despertar en la angustia, optar hacia el dolor, reptar en la existencia con una pesarosa humanidad a cuestas. Es querer cambiar de raíz lo que naturalmente esta dispuesto.


La existencia es un mundo en caos.  Donde la verdad se divierte escondiéndose entre mentiras para no crear un apocalipsis. El temor  que los otros ocultan en el estrés cotidiano.


Sálvate tu, al menos tienes fe en alguien. Déjame aquí, sigue con aquello que crees que eres. Participa en la obra, la escenografía esta puesta y tu papel te ha sido designado. Te veré danzar entre estrellas como algo perfecto, como un ser mágico, como alguien especial.  Disfrútalo ya que puedes digerir esa falacia.



En la tierra de quienes se arrastran quien esta de rodillas es superior. Seres reptantes que exponemos la indigencia como forma de vida. Abrazando nuestro dolor, prefiriendo la soledad.  Estamos condenado a ser libres, pero una cruda libertad.





miércoles, 9 de octubre de 2013

La casa del sol naciente.




La casa del sol naciente. Versión alternativa.

Gastar hasta el ultimo centavo de esperanza es la única salida, donde no hay oportunidad. Con la pobreza como compañera y el licor como inspiración.


La aridez es un paisaje donde todo es color gris. No hay  sabor, ni letra, ni música. Y  todo se pierde en el silencio. Es una tierra sin sonrisas.


Las miradas desgastadas de tanto contemplar la nada y con el alma amortizada por no tener motivación.  El tiempo no transcurre, aquí todo permanece fijo.


Los días tienen el mismo nombre y la misma fecha. Por que no vale la pena cambiar algo. Entre mas te mueves, mas te hundes. Hay que permanecer firmes, intactos.


Si alguien llega a salir de este lugar es como si hubiese muerto, no se vuelve a saber de el jamás. Jóvenes viejos y viejos fósiles apresados en un mismo lugar, suelen mirar quien llega a jugar por que la mayoría vive en un estado de resignación.  Es un pueblo sin espíritu.


El oxido adorna todo, hasta el mas pequeño pensamiento. Cambiar esta prohibido.



Así es, este pueblo singular.  Donde nada vale la pena y nada hay en sus habitantes. Fragmentos de personas que deambulan  como sonámbulos por sus calles. Sin frío ni calor, sin música ni sonrisa, sin esperanza ni fe, sin alegría ni motivación…sin cambio…sin mañana.