Moises cid.
Viendo a lo alto,
como un destello en la infinidad, algo imposible. Lo sobrenatural.
Queriendo obtener lo inasible, queriendo explicar lo
inefable como un soñador, de los ya extintos, deambulo queriendo… tan solo
deseando.
Un ser de penumbras
que anhela el ligero roce de lo sutil. El destello en mis ojos es el unico
brillo en mí.
La sonrisa del miserable que capta la magnificencia de un
ser exquisito, algo maravilloso e inalcanzable. Vuelve a la ruina como algo
llevadero, una vida de mentiras con anhelo de verdad.
Adormeciendome para soportar el dolor, mirando como pocos
realizan lo que son, mientras me hundo en mis pensamientos para sacudirme la
vida de mi espalda.
Estas no son palabras de auxilio si no el evangelio de un
alma perdida, como un testimonio de quienes viven debajo, insectos humanos que
viven del desecho social.
No busco lastima, ni compasión, ni siquiera una sonrisa. Vivo
así, por que así quiero vivir. La mayoría se conforma en pequeños triunfos y
acuarelas artísticas, yo deseaba la perfección
lo imposible. Pero este escarabajo humano que me envuelve no me lo
permite. ¿Que caso tiene fingir ser feliz estando imposibilitado naturalmente
para serlo?
Ser sombrío es, en pocos, una elección. Es despertar en la angustia,
optar hacia el dolor, reptar en la existencia con una pesarosa humanidad a
cuestas. Es querer cambiar de raíz lo que naturalmente esta dispuesto.
La existencia es un mundo en caos. Donde la verdad se divierte escondiéndose
entre mentiras para no crear un apocalipsis. El temor que los otros ocultan en el estrés cotidiano.
Sálvate tu, al menos tienes fe en alguien. Déjame aquí,
sigue con aquello que crees que eres. Participa en la obra, la escenografía
esta puesta y tu papel te ha sido designado. Te veré danzar entre estrellas
como algo perfecto, como un ser mágico, como alguien especial. Disfrútalo ya que puedes digerir esa falacia.
En la tierra de quienes se arrastran quien esta de rodillas
es superior. Seres reptantes que exponemos la indigencia como forma de vida. Abrazando
nuestro dolor, prefiriendo la soledad. Estamos
condenado a ser libres, pero una cruda libertad.


