La casa del sol naciente. Versión alternativa.
Gastar hasta el ultimo centavo de esperanza es
la única salida, donde no hay oportunidad. Con la pobreza como compañera y el
licor como inspiración.
La aridez es
un paisaje donde todo es color gris. No hay sabor, ni letra, ni música. Y todo se pierde en el silencio. Es una tierra
sin sonrisas.
Las miradas
desgastadas de tanto contemplar la nada y con el alma amortizada por no tener
motivación. El tiempo no transcurre,
aquí todo permanece fijo.
Los días
tienen el mismo nombre y la misma fecha. Por que no vale la pena cambiar algo. Entre
mas te mueves, mas te hundes. Hay que permanecer firmes, intactos.
Si alguien
llega a salir de este lugar es como si hubiese muerto, no se vuelve a saber de
el jamás. Jóvenes viejos y viejos fósiles apresados en un mismo lugar, suelen
mirar quien llega a jugar por que la mayoría vive en un estado de resignación. Es un pueblo sin espíritu.
El oxido
adorna todo, hasta el mas pequeño pensamiento. Cambiar esta prohibido.
Así es, este
pueblo singular. Donde nada vale la pena
y nada hay en sus habitantes. Fragmentos de personas que deambulan como sonámbulos por sus calles. Sin frío ni
calor, sin música ni sonrisa, sin esperanza ni fe, sin alegría ni motivación…sin
cambio…sin mañana.

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